*Absurdos Mexicanos

*Federación Desunida

Por Rafael Loret de Mola

– – – – – – – – – – – – – –

STAFF SOL QUINTANA ROO

      Hay tantos absurdos que no pocos califican a México como una nación surrealista, albergue de sofismas y espejismos, bajo el mando de una voluntad suprema quien dispone, por todos, y doblega el concepto de la soberanía popular. Ni siquiera ahora cuando festejamos la victoria de la democracia –no generalizada por el inmenso lunar de Puebla y algunos otros focos rojos como Ciudad del Carmen, más yucateca que campechana-, podemos confiar en el respeto irrestricto al interés colectivo volcado en la abrumadora victoria, incuestionable, de Andrés Manuel hace un año.

        Desde entonces las esperanzas están prendidas con algodones sutiles, blancos en los discursos y ennegrecidos en la realidad. Tenemos la renuncia de Carlos Urzúa y la llegada a la secretaría de Hacienda de un funcionario con pocas estrellas, Arturo Herrera Gutiérrez, como prueba irrefutable de la heterogénea conformación del gabinete presidencial que tiende más al influyentismo de los empresarios y no al propósito esencial de la Cuarta Transformación: la justicia social de a de veras, no al estilo de la putrefacción priista.

        No parece correcto tirar a la basura la carta-renuncia de Urzúa y sus severas críticas a la composición del círculo cerrado alrededor del mandatario más votado en la historia del país –en tres elecciones, sesenta millones de votos-. Las imposiciones perniciosas, desde la oficina de Alfonso Romo Garza el adláter –incondicional con maña-, del mandatario en curso, mientras el mismo sujeto acapara tierras por dónde van los trazados de los ferrocarriles Maya y del Istmo y se confabula con el gran constructor del sexenio, José María Riobóo, digamos el Alejandro Hinojosa de los nuevos tiempos.

       Como esperábamos un cambio radical, nos atrevemos a subir el tono de la voz. ¿O acaso porque sólo han pasado siete meses y medio desde su asunción presidencial –y ya dio un pequeño informe el primero de mes-, no podemos cuestionar nada cuando se cometen absurdos tan grandes como los descritos incluyendo la aprehensión del abogado Juan Collado y de Carlos Romero Deschamps, a quien se lo llevaron desde el mismo sitio del operativo –el restaurante Morton’s de la Ciudad de México-, para soltarlo unos metros más adelante con cinismo sin precedente-.  

        Y también hemos perdido gran parte del respeto internacional. Por ejemplo, llega una delegación de la Casa Blanca, encabezada por el secretario de Estado Mike Pompeo y algunos de los más cercanos colaboradores de Trump, destinada a comenzar el diálogo con Andrés sin darle importancia a los agravios ni a los precedentes. Pareciera que los estorbos deben ser olvidados por la prisa de salvarse de la quema cuando las llamas ya les llegan a la cintura. En el medievo estaría Trump dando de gritos en la hoguera, mientras esperaba el mandatario mexicano.

       El equipo de Andrés -¿lo recuerdan?- anunció la construcción, desde julio de 2018 y para terminar en un año que ya pasó, de tres refinerías y cien universidades; nada de esto sucedió y, además, se obvió la urgencia de edificar primarias y secundarias y, sobre todo, el cumplimiento de promesas ineludibles, entre ellas la baja de los precios de la gasolina que no debe esperar tres años; sin olvidar s acuerdos soterrados para anular la imposición de aranceles con el precio del tráfico humano.

        La Anécdota

        Pretendió presumir el señor lópez portillo al dar cabida a las “reuniones de la República”, supuestamente para exaltar al federalismo. El mandatario, para no aburrirse, llenaba decenas de hojas en blanco con pinturas de caballos y de los perfiles de algunos de sus contertulios con los ojos semicerrados. Nunca pasaron de allí.

       Y va la pregunta necesaria: ¿será capaz López Obrador de rehabilitar al federalismo o pretenderá separar a quienes forman parte de MORENA de los demás? Por los círculos del poder me avisan que algunos gobernadores priistas, de los doce que quedan, parecen dispuestos a dar el salto hacia el partido de Andrés para no ser relegados. La política permite estos saltos y no hay razón para esperar, como el abyecto Manuel Bartlett, director de la CFE, como una de las grandes incongruencias de Andrés, a ser un ex para liberarse del yugo partidista que aprieta más cuando está abriéndose el agujero.

– – – – – – – – – – – – –

Dejar respuesta