Sol Quintana Roo
Internacionales

ASEGURAN 210 KILOS DE COCAÍNA EN BELICE

STAFF SOL QUINTANA ROO

BELICE.- Un operativo realizado por parte de la policía de Belice aseguró el pasado lunes 210 kilos de cocaína, esto tras el aterrizaje de un narcoavión, cerca de la carretera que lleva de Belice a Belmopán, la cual inició una balacera que dejó a elementos policiales heridos.

En el operativo de seguridad contra un avión tipo jet, King Air, se detuvo a seis personas: cuatro hondureños, un ecuatoriano y un mexicano. Fue gracias a información recibida previamente, de un avión que había despegado de Venezuela y con planes de aterrizar en Belice por lo que se pudo llevar a cabo el operativo.

Fue hasta que el narcoavión aterrizó, en que las fuerzas de seguridad que estaban en el área iniciaron con el operativo. Al momento de la llegada, dos vehículos con hombres se acercaron al avión; en vista de los agentes de policía, uno de los vehículos inició con la huida. En ese momento comenzó el tiroteo entre ambos bandos.

De acuerdo a la información dada por Chester Williams, comisionado de la policía, el cargamento decomisado resultó en 41 bultos conteniendo paquetes forrados con plástico de color negro y cinta adhesiva. El conteo final arrojó mil 210 ladrillos de cocaína. El valor de la cocaína decomisada no ha sido revelado.

Según Williams, junto al reporte recibido, fue que otro avión iba a aterrizar en la misma zona, pero se perdió rastro de él en espacio aéreo mexicano desde el domingo. Los heridos del enfrentamiento fueron llevados al Karl Heusner Memorial Hospital para recibir la atención médica necesaria.

BELICE, BASTIÓN DEL NARCO

Como se recordará, desde hace por lo menos tres décadas, Belice es un punto clave para el narcotráfico por la importancia de su ubicación geográfica, al formar parte del “Triángulo Norte de Centroamérica”, junto con Guatemala y México, justo en medio de los principales países productores de droga y Estados Unidos, el más grande consumidor del mundo.

Desde el 2017, han sido detectadas múltiples avionetas, donde al menos cinco se estrellaron y dos fueron abandonadas junto con cargamentos de droga; en cada caso transportaban no menos de 300 kilos de cocaína y en ocasiones hasta media tonelada.

Belice es un pequeño país, de habla inglesa, que hace frontera con México y Guatemala en la costa del Caribe, al sur de Quintana Roo y mientras que para el turismo resulta todo un paraíso, con selva tropical, manglares, sus arrecifes y hoteles de lujo a lo largo de los cayos caribeños (una cadena de 450 pequeñas islas coralina), para el gang de las drogas representa uno de los principales corredores y almacén del narcotráfico.

La facilidad con la que operan y la pasividad, complacencia o complicidad de las autoridades responsables de combatir el tráfico de drogas, ha provocado que los grupos criminales diversificaran sus actividades no solamente en el trasiego de cocaína, sino en el tráfico de armas y de migrantes, con la consecuente ola de violencia e inseguridad que se ha recrudecido lo mismo en Belice que en Guatemala y México.

En teoría, la presencia de múltiples avionetas furtivas hizo que se pusieran en alerta las autoridades de las tres naciones, pero en la práctica la situación es la misma, pues sólo se comprueba la existencia de los aparatos cuando sobreviene algún accidente al estrellarse la nave o bien porque tiene que ser abandonada por alguna falla.

Lo atractivo de la ubicación geográfica, aunado a la indolencia de las autoridades de los países involucrados para atacar el fenómeno del narcotráfico, ha originado que dos cárteles de la droga se aposentaran en la región y se disputen a sangre y fuego el control de la zona; se trata del Cártel Los Zetas, de origen mexicano y de Los Maras Salvatrucha, con fuerte presencia en Guatemala, El Salvador y Honduras, lo que convirtió a Belice en botín de narcotraficantes.

El gobierno de los Estados Unidos elaboró una lista de países a los que consideran como territorio de narcotráfico, bien porque son productores de droga o porque son lugares de tránsito por su ubicación geográfica y, por ende, atractivos para el trasiego, aunque en su listado olvidó incluir que hoy por hoy, el más grande mercado consumidor de drogas, es precisamente ese gigante de Norteamérica.

En ese rol figuran Bolivia, Colombia, Venezuela y Perú como productores, mientras que Guatemala, Belice, El Salvador y México, como puntos de tránsito, aunque en los últimos años nuestro país también es considerado ya por la Unión Americana, tanto como productor que como introductor de la droga.

Por lo que respecta a Belice, el tema de las avionetas resulta más que evidente para confirmar la existencia del narcotráfico, pese a la negativa de los gobiernos beliceño, mexicano y guatemalteco.

El 16 de marzo del 2018, elementos de la Marina, del Ejército y de la Policía Federal, sitiaron la ribera del Río Hondo, tras la caída de una avioneta del lado beliceño. La nave pretendía aterrizar en los linderos de las comunidades de Sabidos y Allende, en el llamado «camino blanco», cuando se desplomó.

En las inmediaciones donde cayó el aparato, fue detenida una persona y se aseguraron dos camionetas blindadas, que llevaban miles de litros de turbosina y gasavión. A fines de ese mismo mes se tuvo conocimiento de otra avioneta quemada del lado beliceño, también utilizada para el trasiego de droga.

Se ha vuelto común observar avionetas que sobrevuelan la zona por las comunidades de Ramonal, Sabidos y San Francisco Botes, mientras que en los cañaverales son vistas en las comunidades de Álvaro Obregón y Allende, en Quintana Roo y de la misma manera es común que ninguna de las autoridades de los tres gobiernos haga nada para evitar esa situación.

Vuelan en las noches, por lo bajo, para evitar los radares, y aunque no se ven porque andan con las luces apagadas el motor sí se oye y resulta evidente su presencia; al principio los lugareños pensaron que la constante presencia de las naves era para fumigar los cañales pero no se ha visto ese tipo de labores y sí el incremento del narcotráfico.

En la comunidad de Ramonal, conocida por el tráfico ilegal de mercancía a través del Río Hondo, los fines de semana se han visto avionetas que sobrevuelan casi a ras del agua, al tiempo que dejan caer paquetes con droga que rápidamente son recogidos por ocupantes de lanchas con motor fuera de borda que los llevan hacia Belice, por una conexión de agua que conecta el Río Hondo con la aldea de Pachacán en Belice.

Pero no solamente se han visto avionetas ligeras, sino naves grandes, como un jet tipo chárter, color blanco con rayas verdes, matrícula 010LD, que luego de que aterrizara en la carretera San Esteban, rumbo a Progreso, Belice, donde presumiblemente descargaría droga, ya no pudo despegar por un desperfecto, así que los tripulantes optaron por abandonar el aparato con todo y carga.

En esa zona de Belice que hace frontera natural con México, por el Río Hondo, cerca del ingenio localizado en el municipio de Othón P. Blanco, en varias ocasiones han sido descubiertos cargamentos de droga que por alguna causa tuvieron que abandonar sus propietarios.

Uno de los casos más recientes, apenas a inicios del año, fue en la zona de Blue Creek. En este caso se trataba de una aeronave tipo Cessna, que puede trasladar hasta 700 kilos de cocaína.

La aeronave se encontraba calcinada en su mayoría, no era de gran tamaño y fue encontrada en un camino de terracería a escasos dos kilómetros del poblado La Unión, en la frontera mexicana.Aparentemente este avión habría sido utilizado para trasportar droga hasta esta comunidad, para de allí ser introducida a México.

Un reporte de Inter-American Dialogue, de Washington, señala que al compartir frontera Belice con México y Guatemala, se ha convertido en territorio del crimen organizado, pero no de ahora sino desde hace 30 años en los que se ha recrudecido el fenómeno del narcotráfico en esa pequeña nación centroamericana, que se convirtió en uno de los puntos importantes para el tráfico de cocaína, proveniente de Sudamérica hacia la Unión Americana.

El mismo estudio de Inter-American Dialogue, precisa que las mayores operaciones de los cárteles se realizan en las selvas del Petén y Los Cayos donde lo mismo se trafica con drogas que con personas, armas, maderas y animales exóticos.

No obstante, a pesar de los problemas y la realidad de la presencia de Los Zetas, Los Maras y algunas otras pandillas salvadoreñas, la situación parece ser soslayada o al menos minimizada por las autoridades de los tres gobiernos que no han hecho nada para combatir ese fenómeno que ha convertido al pequeño país en uno de los principales corredores de drogas hacia los Estados Unidos.

Related posts

EMITEN ALERTA NARANJA POR EXPLOSIONES Y EMISIÓN DE CENIZA EN VOLCÁN DE PERÚ

Información

LLEGA “EL CHAPO” A PRISIÓN DE MÁXIMA SEGURIDAD EN COLORADO

Información

GOBERNADOR DE PUERTO RICO ACEPTA JUICIO POLÍTICO; NO POSTULARÁ A REELECCIÓN

Información

Leave a Comment