STAFF SOL QUINTANA ROO 

Conducir con lluvia no requiere una especial destreza por parte del conductor, pero sí que implica una especial atención. La lluvia modifica las condiciones de la calzada (se disminuye la adherencia de los neumáticos con la carretera), así como las de visibilidad, de ahí que convenga tener en cuenta diversos factores para conducir de manera segura.

Debes tener en cuenta que la lluvia no provoca accidentes, sino que son los conductores, que no saben adaptarse a las nuevas condiciones de la vía, que rebaja sus límites de adherencia. Así pues, vamos a incidir a qué debes prestar una atención especial en estos momentos:

Velocidad adecuada

Hay que adecuar la velocidad al estado de la calzada. Además, esto te ayudará ante imprevistos.

Distancia de seguridad

Con esta medida, además, reduces el llamado efecto spray,  que el agua pulverizada que sale de las ruedas traseras del coche precedente y que reduce aún más la visibilidad.

Conducción suave

Esto también has de tenerlo en cuenta a la hora de realizar giros. Cuando estés llegando a la curva, anticipa la frenada y complétala con la dirección más recta posible de modo que evites inercias laterales. Esto también se aplica a los cambios de carril y al cambiar de marchas: si eres brusco, envías más par a las ruedas, que no tienes tanta adherencia como en seco y podrías patinar.

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Aumenta el descanso

Hay expertos que recomiendan apagar la música, a más estrés, más cansancio, sobre todo en los viajes largos. Haz paradas frecuentes para descansar.

Visibilidad

Además de encender las luces del coche, conecta el aire acondicionado y dirígelo hacia los cristales para evitar que se empañen. Si tu coche tiene función de desempañado del climatizador o del parabrisas calefactado, enciéndelo. En el caso de no tener aire acondicionado, abrir un poco la ventana ayuda a equilibrar la temperatura interior con la del exterior y evitar el vaho.

Aquaplaning

Pasar por un charco de 3 cm de profundidad a 50 km/h puede suponer una salpicadura. Ese mismo charco, superado a más de 100 km/h puede suponer que se produzca el temido aquaplaning. ¿Qué es eso? Que las ruedas no se adhieren a la carretera y los neumáticos flotan en el agua… hasta que encuentres asfalto de nuevo. Si lo notas, no frenes, sólo levanta el pie del acelerador y sujeta firmemente el volante hasta que notes de nuevo adherencia en las ruedas.

Sistemas de seguridad de tu coche Desde hace años, todos los coches nuevos cuentan con el sistema antibloqueo de frenos, ABS, y el control de estabilidad, ESP. Estos sistemas son de gran ayuda con lluvia, pero por sí solos no resuelven situaciones delicadas. Si llevas el control de crucero conectado, quítalo: si se produce un aquaplaning (ocurre cuando las ruedas no evacuan el agua

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