Sol Quintana Roo
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DEL ABSURDO: AMLO ES DERROTADO Y SE DOBLEGA ANTE EL NARCO

Francisco Medina/Sol Quintana Roo

El que es bueno con los malos es malo con los buenos

Aristóteles – 340 aC

La estrategia «fuchi guácala» de López es un FRACASO: ante el crimen, López está DERROTADO. Este jueves pasado se vivieron horas de terror en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, cuando un operativo de la Sedena fracaso al tratar de detener a Ovidio Guzmán López, hijo del “Chapo” Guzmán.

Todo era confusión, López Obrador decía que el gabinete de Seguridad estaba reunido y que ellos darían la información de los hechos. Pero nadie sabía lo que estaba pasando.

López afirmó que el caos en Culiacán surgió por operativo para aprehender al ‘Chapito’. Entonces AlfonsoDurazo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana  mintió; él dijo que era «patrullaje de rutina» y que de puritita chiripada se lo encontraron.

Lo que si es un hecho es que el operativo fue un total fracaso y hasta el mismo secretario de la Defensa, no supo que decir. Luis Cresencio Sandoval, el secretario de Defensa, admitió que el grupo que participó en el operativo en Culiacán actuó de manera improvisada y sin medir las consecuencias

Lo que si podemos afirmar es que el gobierno de Lopez Obrador que acusó a Felipe Calderon de estar coordinado y no atacar al cartel de Sinaloa, dejó libre a Ovidio Guzmán -hijo del Chapo- después de tenerlo en sus manos en Culiacán, lo que demuestra una vez más, que existe un pacto entre AMLO y el cártel de Sinaloa. Ante la crisis en Culiacán, la decisión de liberar a Guzmán y el sometimiento que así demuestra el Estado ante el poder criminal, no se deben a decisiones suyas. La responsabilidad (o más bien la ausencia de ella) es del presidente.

López Obrador dijo que respaldó la decisión de liberar a Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán, para proteger a los ciudadanos, ya que se ponía en riesgo la vida de mucha gente. “No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”, aseguró.

Informó que lo ocurrido en Culiacán se trató de un operativo que llevó a cabo el Ejército, a partir de una orden de aprehensión provisional con fines de extradición emitido por un juez federal contra Ovidio Guzmán López, sin embargo, esta versión es distinta a la de Alfonso Durazo, quien dijo ayer por la noche que se trató de una agresión.

El mandatario agregó que la decisión de liberar al hijo del Chapo fue tomada por el gabinete de seguridad, es decir, por los secretarios de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana, medida que respaldó.

Al cuestionarlo sobre si se demostró debilidad del Estado, respondió que eso es más que nada una conjetura de los expertos, “sobre todo de nuestros adversarios”. “Los conservadores no van a estar contentos con nada y van a estar siempre cuestionándonos, nosotros no tenemos duda acerca de que fue la mejor decisión”, dijo.

–¿La liberación de ayer no manda un mensaje de impunidad a la delincuencia?, cuestionó la prensa en conferencia.

“Es como se interprete. Yo le digo al pueblo que tengan confianza. No hay impunidad porque no hay contubernio entre delincuencia y autoridades. Está bien pintada la raya. La frontera entre delincuencia y autoridades. Lo de ayer fue una situación, producto de una circunstancia donde se valoró que había que proteger la vida de seres humanos, que es lo más sagrado que hay. Entonces se tomó esa decisión”, respondió el mandatario.

López Obrador rechazó que lo ocurrido (liberación del hijo del Chapo) pueda fortalecer a los miembros del crimen organizado.

“No, cómo se van a fortalecer, por qué se fortalecen, es una circunstancia especial que se presenta. Cómo son estos procesos, son de una vez, en definitiva, son de aniquilamiento, esa es la mentalidad autoritaria, barrer, eso no da resultados, ni es humano”, sostuvo.

“Pero de ninguna manera, se me hace una exageración, decir que ha fracasado nuestra estrategia. Eso es lo que quisieran los conservadores. Se frotan las manos. No se puede apagar el fuego con el fuego. Esta es la diferencia con lo que han hecho otros gobiernos. Nosotros no queremos muertos, no queremos la guerra, eso les cuesta trabajo entenderlo a muchos”.

“El poder no es prepotencia, el poder no es violencia, el poder es humildad, el poder solo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás, yo encabezó un gobierno civilista, no es una dictadura militar o un gobierno civil con afanes autoritarios, cuesta trabajo que esto se entienda pero poco a poco los hechos van a demostrar que esta es la mejor vía”.

Pero ante el discurso evasivo y agachón de López Obrador, recordemos lo que en su momento dijo el expresidente Calderón en relación a buscar un pacto con el crimen organizado: “Aquí la ley no es la del Chapo ni de los zetas, ni del golfo, aquí la ley es la que nos damos los mexicanos, y no permitiremos que otra ley se imponga sobre la ley de los mexicanos. Ellos son los que con sus armas están queriendo aprovecharse y queriendo quedarse con las rentas de la gente y por eso extorcionan y por eso secuestran y por eso cobran derecho de piso. Y lo que más quisieran los criminales es un gobierno que no se meta con ellos. Quienes pretenden que el gobierno se quede cruzados de brazos, no defienda a la gente y que los criminales hagan lo que se les de la gana con la gente, están muy equivocaos. A lo mejor viene otro presidente y no se mete, se queda sentadito, calladito volteando para otro lado. Pero pensar que eso va acabar con la violencia o la criminalidad es una verdadera ingenuidad, se dice de otra manera en mi tierra”.

Pero ¿Quién dió la orden de liberar a Ovidio? ¿Quién avaló dicha decisión? Porque tienen una cita con la justicia.

Y esto lo decimos porque incurrieron en el DELITO DE EVASIÓN DE PRESOS. Que está catalogado en el Artículo 150 del Código Penal Federal:

“Al que favoreciere la evasión de un detenido por narcotráfico se le impondrán de SIETE A QUINCE AÑOS DE PRISIÓN.

Si quien propicie la evasión fuere servidor público, se aumentarán las penas en una 3era parte.

Titulo Cuarto

Delitos Contra la Seguridad Pública

Capítulo I

Evasión de Presos

Artículo 150.- Se aplicarán de seis meses a nueve años de prisión al que favoreciere la evasión de algún detenido, procesado o condenado. Si el detenido o procesado estuviese inculpado por delito o prisión, o bien, en tratándose de la evasión de un condenado, se aumentarán hasta veinte años de prisión.

Si quien propicie la evasión fuese servidor público, se le incrementará la pena en una tercera parte de las penas señaladas en este artículo, según corresponda. Además será destituido de su empleo y se le inhabilitará para obtener otro durante un periodo de ocho a doce años.

Quien será el responsable? De acuerdo con lo informado, serían el secretario de seguridad, Alfonso Durazo y el mismo presidente López Obrador, estarán dispuestos a que se les aplique la ley o bien saldrán con un. “Al diablo sus leyes”

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