STAFF SOL QUINTANA ROO

Campeche.- Desde hace varios días pobladores avistaron una narcoavioneta en el campo de cultivo menonita La Nueva Trinidad en Chencoh, Campeche; sin embargo, fue hasta ayer que se observó a elementos del Ejército Mexicano en el área.

La avioneta turbohélice que presentaba franjas de color café y azul marino y con ausencia de matrícula, enfrentó un complicado aterrizaje que la dejó seriamente averiada, por lo que, al no poder ser elevada nuevamente fue quemada por sus tripulantes.

Se presume que la aeronave llevaba una carga de hasta una tonelada de cocaína proveniente de Colombia, no obstante, esta fue descargada por al menos 10 sujetos quienes se acercaron al lugar en camionetas de carga, tipo todo terreno, y camionetas cerradas.

SURESTE: NARCOAERÓDROMO DEL NARCO

Quintana Roo, concretamente la zona sur del estado, está en manos del narcotráfico, donde los cárteles de la droga “mueven” al menos dos toneladas de cocaína a la semana provenientes de Colombia y otros países sudamericanos, que llegan a través de la frontera con Belice, lo que ha hecho de ese destino turístico un verdadero “narcoaeródromo”.

Reportes de Inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y la Subprocuraduría Especial de Investigaciones en Delincuencia Organizada (SEIDO), de la Fiscalía General de la República, señalan que los cárteles que predominan actualmente en la entidad y que están en permanente lucha a muerte por la supremacía del territorio son: El cártel de Los Beltrán Leyva, Los Zetas y el cártel Jalisco Nueva Generación, considerado como el más poderoso y sanguinario, que detenta el 40 por ciento del control de la zona.

Según antecedentes, esa situación ya se vivió en dicho estado desde hace 25 años, cuando el entonces gobernador Mario Ernesto Villanueva Madrid entregó la plaza al capo Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, líder del cártel de Juárez, que manejó el trasiego de drogas a su antojo hasta fines de 1999 y los primeros meses de su sucesor, Joaquín Hendricks Díaz.

Esa ilícita actividad, señalan, volvió a renacer en el 2007, ya bajo el mandato de Félix Arturo González Canto y se mantuvo bajo ese ritmo, pero a últimas fechas, desde finales de diciembre de 2018 se han incrementado las actividades de manera alarmante en la zona sur del Estado.

Respecto a la manera cómo llega la droga a nuestro país, hay tarjetas informativas que comprueban que al menos una docena de aeronaves han descendido en el sur de Quintana Roo, en la frontera entre México y Belice, principalmente en la zona rural de Bacalar: cinco de ellas fueron quemadas de manera intencional, bien porque se descompusieron y ya no les eran útiles o porque fueron descubiertas y tuvieron que abandonarlas, no sin antes destruirlas.

Ese tráfico aéreo ilícito, representa un trasiego semanal de más de dos toneladas de cocaína, procedentes de Colombia, toda vez que se ha vuelto común el cruce de avionetas en la frontera sur de México y la frontera norte de Belice, ya que dicha ruta es considerada por el crimen organizado como la más segura y rápida para transportar la droga por el centro del país hasta hacerla llegar a los Estados Unidos.

DROGA INCAUTADA EN BELICE ERA DE LOS HERMANOS LARREA

Los mil 347 kilos de cocaína, asegurados el pasado 10 de septiembre, pertenecían a Juan Pablo Larrea Cruz, hermano de Eduardo Xavier, ex titular de la Dirección de Aviación Civil de Ecuador y estaban destinados para el Cártel de Sinaloa que encabeza el mítico capo mexicano, Ismael “El Mayo” Zambada García.

La noche del 10 y la madrugada del 11 del presente mes, se registró una balacera en una pista clandestina de aterrizaje en  Coastal Road (camino costero), en Belice, al descubrir las autoridades una avioneta King Air Aircraft 200, que transportaba mil 347 kilos de cocaína.

En la refriega, fueron detenidos Juan Pablo Larrea Cruz, ecuatoriano, quien piloteaba la nave; el mexicano Miguel Cruz Mesguer, también piloto y los hondureños Allan Yovani Mejía Chirinos, Varlis Enrique Gómez, David Noé Orellano Discua y José Carrasco López.

Las primeras investigaciones revelan que la nave partió de Venezuela con rumbo a Honduras, con la casi tonelada y media de droga, pero fueron alertados que en dicha país ya los esperaban, (los militares) por lo que tuvieron que desviar su ruta y enfilaron hacia Belice, donde se vieron obligados a aterrizar de emergencia y fue cuando fueron detenidos por las autoridades beliceñas gracias a una alerta de militares hondureños.

Se produjo la balacera, en la que resultó herido el mexicano Miguel Cruz, y el operativo culminó con la captura del piloto ecuatoriano y los cuatro hondureños, así como con el decomiso de la droga.

Debe destacarse que hace un mes, aproximadamente, Juan Pablo Larrea Cruz fue interceptado y detenido en México. Piloteaba la misma avioneta, pero como solamente llevaba sustancias en bidones, que las autoridades “no supieron para que los utilizaría”, lo dejaron en libertad.

Al tratar de confirmar o desmentir la especie con las autoridades correspondientes, éstas señalaron que “no tenían reporte alguno al respecto, pero que investigarían”.

TODA UNA RED DEL NARCOTRÁFICO A NIVEL INTERNACIONAL

Sin embargo, el nombre de los hermanos Eduardo Xavier y Juan Pablo Larrea Cruz, no son nuevos ni en el Ecuador ni en México, son conocidos desde hace varios años, lo mismo como empresarios en aeronáutica que como personajes ligados al narcotráfico mexicano, específicamente al Cártel de Sinaloa, liderado por Ismael “El Mayo” Zambada García.

Según indagatorias,  entre 2007 y 2009, Eduardo Xavier Larrea Cruz, asumió el cargo de director general de Aviación Civil de la República de Ecuador, puesto que desde ese momento utilizó para tejer relaciones con diversos narcotraficantes mexicanos, de manera especial con “El Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, al que mensualmente le hacía llegar no menos de una tonelada de droga.

Junto con su hermano, fundaron la empresa Sky Ecuador Líneas Aéreas S. A e incluso crearon una escuela para pilotos en Santo Domingo de los Colorados, durante el mandato del presidente Rafael Correa Delgado.

Para poder operar libremente, las naves comenzaron a prestar servicios, de manera secreta, a altos funcionarios del gobierno del mandatario Correa. No había registros, bitácora de vuelos ni dato alguno que pudiera precisar los vuelos que efectuaban.

Las acciones de la flotilla de los hermanos Larrea llegaron a ser conocidas como “Los Aviones Fantasma de la Dictadura”.

De esa manera podían operar libremente el trasiego de droga, desde Ecuador, Honduras, Guatemala y Belice, vía aérea, hasta llegar a México, donde los cargamentos de droga los hacían llegar ya por vía terrestre hasta el referido cártel.

A fines de 2009 se descubrió que de la Base Manta, a cargo del director Larrea Cruz, salían cargamentos de droga hacía México. Surgieron las investigaciones y ante el escándalo desatado, Eduardo Xavier se vio precisado a dejas el cargo.

Sin embargo, las millonarias ganancias se habían multiplicado, por lo que los hermanos Larrea pudieron crear en el 2011 otra compañía de aviación, la Sky Jet Elite Corp, pero ya en Miami, Florida y prosiguieron con sus ilícitas actividades por varios años, hasta el fuerte descalabro que sufrieron el 2014.

En esa ocasión, la Drug Enforcement Administration (DEA), que ya investigaba a la referida compañía aérea, bajo la sospecha de que algunas de sus naves transportaban drogas ilícitas  y como había indicios de que eran utilizadas para introducir  dinero sin declarar a Estados Unidos, se determinó el aseguramiento de tres de sus aparatos.

Uno de los aviones incautados fue el Gulfstream modelo 1981 con matrícula N378 MB y las otras dos naves decomisadas fueron dos avionetas marca Cessna, una modelo 1977 con matrícula N-438EL y la otra, modelo 1974, con matrícula N-576RA.

Ello originó que en en 2018, Juan Pablo vendiera sus acciones de la empresa al también ecuatioriano José Zoleta Jiménez, por lo que como únicos accionistas de la compañía quedaron Zoleta y Eduardo Xavier.

Y continuaron con sus actividades ilegales.

En el mes de junio, luego de más de un año de investigaciones en el marco del operativo denominado “Mega Avalancha 24” de las autoridades antinarcóticos de Ecuador, lograron la detención de Eduardo Xavier y de Juana Elizabeth Rodríguez, que fungió como funcionaria de seguridad en la terminal aeroportuaria cuando el primero era el director, así como de siete personas más por su presunta participación en el tráfico de drogas.

El coronel Walter Villaroel, jefe de la Zona 8, dijo en esa ocasión que fue necesario que la Unidad Antinarcóticos hiciera un seguimiento durante más de un año para poder ubicar y detener a los principales personajes que conformaban la red internacional de narcotraficantes.

Añadió que los detenidos mantenían contacto desde hacía varios años con narcotraficantes mexicanos, concretamente con el Cártel de Sinaloa y que era Eduardo Xavier, quien ya había sido detenido en el 2002 por los delitos de robo y estafa, como coordinador de la agrupación, quien hablaba directamente con los narcos mexicanos.

Juana Elizabeth, como alta funcionaria de la Dirección General de Aviación Civil, era la que se encargaba de “limpiar” los vuelos de las narcoavionetas, ingresando las rutas como legales en el sistema.

Al policía adscrito a dicha dirección, en servicio activo, que mantenía una relación sentimental con Juana, le correspondía garantizar seguridad a los que transportaban la droga; otros dos militares, también en servicio activo, controlaban la carga y el transporte de la droga.

Las avionetas despegaban de pistas clandestinas de Ecuador y con el mismo sistema, realizado en Guatemala, Honduras y Belice, hacían llegar la droga hasta la frontera con México y una vez en territorio nacional, vía terrestre, los cargamentos eran hechos llegar hasta el centro del país.

Cada mes llegaba a México, al menos una tonelada de cocaína.

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