Mouris Salloum George/Sol Quintana Roo

Desde Filomeno Mata 8

El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones, dice el clásico y la realidad no lo desmiente.

No es por aguar la fiesta, pero suele ocurrir que, como en cada cambio de administración pública, el año nuevo se puebla de promesas y compromisos. A la hora de la verdad, en el llano se cosechan nuevos desencantos.

Si bien en el capítulo de política social se dan avances sustantivos, los proyectos productivos gravitan alrededor del Plan Nacional de Infraestructura, que depende de la voluntad de los inversionistas privados, a los que aplica la conseja, el prometer no empobrece, el dar es el que aniquila.

Si bien va, la economía crecerá sólo 1 por ciento

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020, según expertos, acusa signos recesivos. Desde el pasado octubre, la consulta del Banco de México a 37 grupos de análisis privados concluyó que la economía crecerá en 2020, si bien nos va, 1.35 por ciento.

A mayor abundamiento, hace dos semanas analistas de Citibank redujeron esa expectativa a un techo de 1 por ciento.

La economía de los estados -de por sí tambaleante o insolvente en algunos- se verá aún más deprimida con la supresión del ramo 23 del PEF, por el que en 2019 se etiquetaron 112 mil millones de pesos a las entidades federativas y los municipios. Este año no los habrá.

Aleatoriamente, el paisaje mexicano registrará turbulencias desde el norte según avance el proceso de elección presidencial en los Estados Unidos en noviembre próximo, cuyo desenlace tendrá que cruzar por el proceso de juicio político iniciado por la Cámara de Representes contra Donald Trump.

En septiembre se abre el fuego por 14 gubernaturas

En el interior, desde septiembre se abrirá el fuego en la pugna por 14 gubernaturas en 2021; eventualmente 15, si la Corte confirma la inconstitucionalidad de la reforma por la que el congreso de Baja California pretende prolongar a 2024 el periodo gubernamental de Jaime Bonilla.

El gobierno de la cuarta transformación ha centrado su gestión en arreglos parciales con el sector empresarial, de incierta consumación. Falta, sin embargo, la convocatoria al Gran Acuerdo Nacional a los partidos políticos y otras fuerzas sociales, excluidas hasta hoy de los esfuerzos de conciliación. No es una asignatura precisamente accesoria; es una red de protección para una eventual caída del trapecio. Vale.

*Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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