Pablo Cabañas Díaz / Sol Quintana Roo

 

*¿Transparencia en la UNAM?

 

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue Wiechers, expresó el pasado 5 de febrero que nunca ha tenido temor ni lo tendrá. Queda por ver que tanta firmeza existe con las denuncias que se vienen haciendo desde el  30  agosto del 2019, por el periodista Mauricio Romero que reveló varios documentos que mencionan como el Rector  asignó  recursos universitarios en favor de una asociación empresarial  encabezada por el ex presidente de Pumas de la UNAM, Rodrigo Ares de Parga, quien facturó como contratista de esa casa de estudios.

Según Romero, la Dirección General de Deporte Universitario destino parte de su presupuesto a las arcas del Club de futbol Pumas. Los pagos no se dieron como financiamiento directo, fue  como parte de las prestaciones en los contratos colectivos, en donde se  reciben entradas para asistir a los eventos organizados por el equipo de futbol.  El trabajo periodístico de Romero trascendió el ámbito deportivo  al mostrar que  el “Club Universidad Nacional A.C. sí recibe recursos económicos de la UNAM”, y que  de 2014 a junio de 2019, fue del orden de los  305.8 millones de pesos.

El primero de septiembre de 2019, Romero, de nueva cuenta dio a conocer nuevos documentos que comprueban que Pumas sí recibió  recursos económicos de la UNAM, esto como respuesta del reportero Romero a la Universidad, la cual negó toda la información que se publicó en Aristegui Noticias el 30 de agosto de 2019. Ese día por vez primera el periodista publicó en sus redes sociales documentos entregados por la Tesorería de la UNAM en lo que aparecen transacciones millonarias, algunas hasta por más de 30 millones de pesos.

El periodista Ignacio Suárez, este año el 22 de enero, publicó una columna en el diario Récord, en donde denuncia nuevas irregularidades cometidas bajo la autorización del Rector, Enrique Graue. La publicación apunta que «Graue se encontraba en plena carrera por la reelección, necesitaba actuar y eso hizo precisamente, ‘actuar’. Montó una obra que hoy podremos titular: Fingiremos limpiar la casa. Por lo que salió Ares de Parga de la presidencia del Club.

Desde el año ´pasado, diversas publicaciones han señalado los cambios de ingresos que tuvo De Parga a partir de que se convirtió en presidente del Patronato del Club Universidad. El ex directivo de Pumas es un economista del ITAM que por años tuvo posiciones de mandos medios con salarios nada florecientes. Fundó Arapau y Asociados, una consultora económica y de planeación empresarial que no tuvo éxito. También trató de montar una promotora de jugadores con Enrique Borja.

En diversos medios y redes sociales, mencionan que  sorprendió su regreso a Pumas como presidente en 2016, año que coincide con  un giro que sorprende a propios y extraños, al transformarse en opulento constructor de condominios horizontales en el Club de Golf Avándaro, en el Estado de México.

Bajo su mando, los universitarios no tuvieron el despegue deportivo que se pretendía a su llegada, pero sí lo tuvieron sus proyectos de construcción, que siguieron a la adquisición de numerosos terrenos, que fueron reportados bajo su nombre en la gaceta del gobierno del Estado de México.

Sus lotes suman más de 7,000 metros cuadrados, el precio por metro oscila entre los 250 y 300 dólares, es decir, sólo el terreno sin construcción vale al menos 35 millones de pesos. El Registro Público del Estado de México comprueba que el propietario es Ares de Parga  y no una inmobiliaria, sociedad o banco. Además, el directivo del Club Universidad también aparece como vendedor. Aumentó la sospecha de las autoridades la dificultad para acceder a folios y copias de este Registro Público, para comprobar la propiedad de estos lotes y casas, ya se encuentran en “resguardo” por razones extrañas.

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