Ricardo Ravelo / Sol Quintana Roo

*La vida criminal de “Popeye”, el sicario de Pablo Escobar: participó en tres mil crímenes y sólo uno le comprobó la justicia colombiana.

*El sicario murió víctima de un cáncer terminal de esófago.

Tenía contactos en México porque su patrón, Pablo Escobar, hizo negocios con Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, de quien el cártel de Medellín era proveedor. En una ocasión –según confesó –Escobar estuvo a punto de viajar a México para ajustar cuentas con Carrillo Fuentes, pues le quedó a deber diez millones de dólares por un embarque de coca que no pagó.

Esto lo dijo Jhon Jairo Velásquez Vázquez, “Popeye”, el jefe de sicarios de Pablo Escobar, quien esta madrugada fue declarado muerto debido a un cáncer que padecía en el esófago y por el cual estaba recibiendo tratamiento en un hospital de Bogotá, Colombia.

El famoso sicario –uno de los más temibles de la historia del crimen organizado latinoamericano – confesó haber participado en unos 300 crímenes. Las autoridades colombianas, en cambio, le atribuían unos tres mil asesinatos, pero sólo pudieron probarle uno: el de Juan Carlos Galán, excandidato presidencial, quien fue ejecutado el 18 de agosto de 1989 por órdenes del cártel de Medellín.

De igual forma, Velásquez Vázquez participó en el derribamiento de un avión comercial de la aerolínea “Avianca”, donde fallecieron más de cien personas. Esta fue la etapa más cruenta de narcoterrorismo que vivió Colombia tras desatarse la guerra entre los cárteles de Medellín y Cali y las fuerzas del Estado Colombiano, rebasadas durante años por este elevado nivel de violencia.

El famoso “Popeye” participó en los crímenes de varios políticos, militares, procuradores, funcionarios ligados con la justicia y el combate al narcotráfico. También pasaron por sus manos varios periodistas, quienes fueron asesinados por publicar verdades sobre el cártel de Medellín y su jefe, Pablo Escobar.

Jhon Jairo Velásquez Vázquez –apodado “Popeye” por el gran parecido que tenía con el personaje de la caricatura –nació en Yurumal, departamento de Antioquia, Colombia.

Su historia dice que se integró en las filas del Ejército, luego pasó a la escuela de la Armada de la República de Colombia, donde le pusieron el mote de “Popeye”. Estudio para estilista (peluquero) pero no le gustó el oficio y optó por una carrera militar y años más tarde se convirtió en criminal.

Era el hombre más cercano a Pablo Escobar, el de mayor confianza, según diversas fuentes. Tenía una especial sangre fría para matar y así lo confesó cuando dijo que mató a su novia –que había sido amante de Pablo Escobar –por órdenes de su jefe.

La mujer –identificada como Wendy Chavarriaga –se había separado de Pablo, luego se relacionó con un grupo presuntamente político y relacionado con el gobierno que pretendía asesinar o capturar a Escobar. Para ello, Wendy se relacionó sentimentalmente con “Popeye” y éste se enamoró de ella.

Le contó a su jefe que estaba saliendo con “Wendy”, a lo que Escobar le dijo que no había problema. Más tarde lo mandó llamar y le enseñó una grabación: la mujer se había ligado a “Popeye” para poder llegar a Escobar y asesinarlo. Entonces el jefe del cártel de Medellín le dio la orden de su gatillero de que la matara.

Velásquez Vázquez confesó desde la cárcel que tuvo que asesinar a la mujer, de la que se había enamorado. Dijo: “No sabes lo feo que se siente matar a la mujer que amas, pero las órdenes se cumplen”.

Luego confesó que asesinó a su mejor amigo –Quino Moncada –, pero antes le cumplió su última voluntad: dejarlo leer algunos Salmos bíblicos. Cuando terminó le disparó en la cabeza.

En 2014, el sicario de Pablo Escobar salió de la cárcel donde permaneció 23 años por la muerte de Juan Carlos Galán, el excandidato presidencial de Colombia. A pesar de que participó en más de tres mil crímenes, sólo este caso le pudo ser probado por las autoridades.

Tras salir de prisión, “Popeye” comenzó a utilizar la plataforma de You Tube para lavar su pasado. A través de las redes se propuso para ser congresista de la República. Nadie daba crédito que el sicario más famoso de Colombia quisiera incursionar en la política.

A pesar de su pasado criminal, el sicario tenía una intensa presencia en las redes sociales: concedía entrevistas, grababa testimonios y opinaba sobre política y narcotráfico. Conocía a varios políticos y empresarios ligados al narcotráfico, a quienes exhibió públicamente.

“Popeye” fue acusado de extorsión y por ello fue capturado de nueva cuenta. Y es que, con la información que poseía, comenzó a presionar a diversas familias colombianas que habían hecho negocios y grandes fortunas aliadas con Pablo Escobar, su jefe.

Estando en prisión le fue diagnosticado un cáncer en el esófago que, tiempo después, se agravó a grado tal que se le convirtió en matástasis: la enfermedad le invadió el estómago, los intestinos y hasta los pulmones. Por ello, era tratado en un hospital público de Bogotá.

Esta mañana fue declarado muerto.

Anuncios

Dejar respuesta