HOY EN NUESTRO PERIÓDICO NACIONAL

Se sentaron en dos filas: En una los que aceptaron el chantaje de comprar al menos 20 millones de pesos en boletos de la rifa del avión, y la otra a los que el SAT les va a iniciar una auditoría forense de los últimos cinco ejercicios, a los que el IMSS, los va a inspeccionar exhaustivamente respecto a seguridad laboral, y a los que la FGR les va hacer aparecer facturas falsas

STAFF LA OPINIÓN DE MÉXICO

Ciudad de México.- La reciente reunión que sostuvo el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador con empresarios dejó de manifiesto que el nulo crecimiento económico ha afectado a las finanzas públicas para hacer frente a las principales necesidades de la población, como lo es la salud en donde el desabasto de medicamentos es uno de los principales factores.

Una de las medidas adoptadas por el presidente López Obrador para hacer frente a esas necesidades es la rifa del avión presidencial, lo que se ha convertido en su principal salvavidas para la emergencia que se vive en el país.

Tras anunciar una serie de medidas para poder realizar dicha rifa, López Obrador se reunió con los empresarios en una cena en donde se dice que se sentaron en dos filas: En una los que aceptaron el chantaje de comprar al menos 20 millones de pesos en boletos de la rifa del avión, y la otra a los que el SAT les va iniciar una auditoría forense de los últimos cinco ejercicios, a los que el IMSS, los va a inspeccionar exhaustivamente respecto a seguridad laboral, y a los que la FGR les va hacer aparecer facturas falsas.

Una cena similar a la de la película del Padrino II, donde empresarios y capos apoyaron a Batista con dos millones de dólares. Pero más allá de esa cena y del pase de charola a los empresarios y ciudadanos que pagarán con gusto los 500 pesos para una rifa que no es una rifa de un avión que no se entregará avión, está la pregunta: ¿Por qué no hay crecimiento económico?

Primero hay que establece ¿Qué es el crecimiento económico?: Crecimiento económico es el incremento en la producción de bienes y servicios en una economía, y por lo tanto su valor, en un periodo determinado. Se calcula a partir de estimar el valor de todo lo que se produjo en un año y compararlo con el valor de todo lo que se produjo durante el mismo periodo del año pasado.

¿Por qué importa?
Cuando una economía crece se incrementa el número de bienes y servicios que sus ciudadanos pueden consumir y disfrutar. Sin embargo, el crecimiento de la economía por sí solo no necesariamente se traduce en mejoras al bienestar de toda población, a menos de que sea sostenido y redistributivo.

¿Qué queremos?
Crecer al 4.5% anual de forma sostenida. El crecimiento se mide a partir de anualizar la tasa de crecimiento trimestral del PIB a precios constantes (serie ajustada por estacionalidad) reportada por el INEGI.

México es una economía con especial fortaleza en el sector de servicios. En 2018, este sector representó el 66% del PIB y el 62% de la fuerza laboral, seguido por el sector industrial con el 31% del PIB y el 23.8% de la fuerza laboral, y el sector primario con el 2.8% del PIB y el 13.6% de la fuerza laboral.

La economía mexicana ha venido creciendo a un ritmo promedio de 2.2% durante los últimos 10 años a pesar del complejo entorno global reciente.

Sin embargo en 2019 el crecimiento fue nulo 0.0% y en 2020 se espera que no sea superior al 1%.

La estrategia de desarrollo económico del Gobierno de México permitirán fortalecer este crecimiento, la cual contempla el fortalecimiento del consumo por el efecto de los programas sociales y una mayor inclusión financiera, el impulso a la inversión privada en infraestructura y sectores estratégicos, una mayor inversión pública y el incremento de las exportaciones como resultado de la reconfiguración de las cadenas de valor globales.

Su fortaleza macroeconómica se fundamenta en políticas económicas, hacendarias, financieras y comerciales responsables, que han fortalecido el mercado interno mexicano.

Algunos analistas como The Economist Intelligence Unit ubican a México como una de las ocho economías más grandes del mundo para 2050, desplazando a países como Reino Unido, Francia, Italia y Rusia. Es decir, una de las perspectivas más positivas para los próximos años entre los países en desarrollo e incluso las economías avanzadas.

Con el objeto de propiciar una mayor tasa de crecimiento, el gobierno de México buscará:
Incrementar el gasto en inversión en infraestructura. Instrumentar políticas destinadas a aumentar el ahorro y permitir una mejor asignación de recursos en la economía.

Llevar a cabo una asignación más eficiente de recursos, un mayor retorno a la inversión y una mayor eficiencia en la combinación de los factores de producción, fomentados a través de la estrategia de pacificación, la reducción de la violencia, la lucha contra la corrupción y, en general, el fortalecimiento del estado de derecho. Impulsar el desarrollo de capital humano de los jóvenes.

Analistas y especialistas consultados por el Banco de México (Banxico) recortaron de 1.20% a 1.07% su pronóstico de expansión para 2020, y esperan un estancamiento para el año que termina, según la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, difundida este lunes.

El gobierno estima que el Producto Interno Bruto crezca entre 1.5 y 2.5% para 2020, una cifra optimista si se compara con los ajustes y proyecciones de otros grupos financieros y casas de bolsa.

Incluso, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo el domingo que si bien el crecimiento no ha sido lo que se esperaba , hay una mejor distribución de la riqueza en el país.

«Todavía no ha habido crecimiento económico como deseamos, pero existe una mejor distribución de la riqueza», expuso en la celebración de su primer año al frente del Poder Ejecutivo.

El gobierno federal y la iniciativa privada anunciaron un plan de infraestructura por 859,000 millones de pesos para inyectarle dinamismo a la actividad productiva, sin embargo analistas han indicado que debe cumplirme el plan al pie de la letra para que sea efectivo.

Sin embargo, Banxico pronosticó recientemente una pronta recuperación de la economía:

«Se anticipaba una recuperación y un aumento de la actividad económica y lo que se está viendo es que se está retrasando pero se recupera la actividad económica y a un ritmo mas moderado que lo que se tenia previsto hace tres meses».

Los especialistas consultados por la entidad estimaron una inflación de 2.95% para el cierre del año y de 3.50% para 2020, mientras que el tipo de cambio peso-dólar rondaría los 20 pesos.

Durante los primeros nueve meses de 2019, la economía mexicana creció al 0 por ciento y ha creado tan solo 488.000 empleos formales. Esto representa solo el 63 por ciento de los empleos generados durante el mismo periodo de 2018 y la mitad de los necesarios para emplear a la población joven que entra a la fuerza productiva.

Viridiana Ríos, analista política y profesora asistente visitante del Departamento de Gobierno de la Universidad de Harvard, en un artículo publicado en The New York Times señala que el gobierno mexicano ha argumentado que el problema se debe a un entorno económico global poco dinámico, a intereses privados que han interpuesto cientos de amparos que impiden iniciar las principales obras de infraestructura pública y a falta de inversión privada motivada por un disgusto con las políticas implementadas por López Obrador.

Por su parte, analistas de la iniciativa privada lo contradicen. Atribuyen el estancamiento mexicano a decisiones de López Obrador, que, a su juicio, han creado falta de confianza: la cancelación de inversiones públicas y la inexistencia de una política energética viable, así como a la preferencia del gobierno de AMLO por un Estado fuerte con “desprecio […] del gran potencial de la iniciativa de los individuos”.

Si México quiere crecer, empresarios y gobierno deberán dejar de echarse la culpa unos a otros de las causas del bajo crecimiento, pero, sobre todo, deberán trabajar juntos en crear un país más seguro.

Y es que la falta de seguridad pública parece ser un factor aún más determinante que los mencionados y posiblemente el lastre más evidente de la economía mexicana.

De acuerdo con la encuesta sobre las expectativas de especialistas en economía, hecha por el Banco de México, el motivo más señalado como obstáculo al crecimiento económico es la inseguridad. Según esa misma encuesta, los problemas de seguridad están muy por encima de los vaivenes de la economía mundial —que enfatiza el gobierno—, y de la incertidumbre política —que enfatiza la iniciativa privada—. El Foro Económico Mundial concuerda y ha identificado que el principal motivo por el que México no es competitivo en los mercados internacionales es la falta de seguridad pública, específicamente la presencia del crimen organizado y la falta de confianza en las policías.

La falta de seguridad también inhibe la capacidad de los negocios para crecer. Alrededor del 55 por ciento de los empresarios reportan haber sido víctimas de algún delito —desde robo de mercancía en tránsito a extorsión o cobro de piso— durante el último año, lo que causa pérdidas anuales de 8.300 millones de dólares.

La hipótesis de que México no crece por falta de confianza en el gobierno de López Obrador debe revisarse con mayor detalle. Si bien la confianza empresarial ha disminuido durante 2019, esta se ha mantenido en promedio en niveles considerados optimistas y por arriba de los experimentados en 2018, un año donde hubo mucho mejor crecimiento. Más aún, el gobierno de AMLO ha mantenido una disciplina fiscal férrea, pese al prejuicio usual de que las gestiones de izquierda no lo son.

Por el contrario, lo que claramente no va por el camino correcto en 2019 es la inseguridad. Como han evidenciado casos como el de Culiacán y la masacre de la familia LeBarón, durante los primeros nueve meses del gobierno de AMLO el homicidio doloso ha aumentado en 3,6 por ciento con respecto al año anterior, y todo parece indicar que 2019 será el año más violento del que se tiene registro en México.

Reducir la violencia en México es un primer paso crítico para hacer crecer la economía al aumentar la cantidad de consumo y la actividad empresarial.

Para lograrlo, será necesario que México busque colaborar con Estados Unidos, no en cuestiones bélicas —como sugirió Donald Trump—, sino en implementar una estrategia que permita controlar el flujo de armas ilegales, regular a farmacéuticas que han creado una dependencia en opiáceos en el mercado estadounidense y reconstruir el sistema de justicia mexicano. Mientras tanto, el gobierno de México debe reconocer que la estrategia de coordinación y seguridad que echó a andar —la creación de una fuerza de seguridad, la Guardia Nacional— no ha sido exitosa.

Sablazo de mil 500 mdp

Tras la cena con empresarios, Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, informó que ya se adquirió un compromiso por mil 500 millones de pesos por la venta de boletos para la rifa del avión presidencial.

López Obrador agradeció a los empresarios que asistieron a la cena de anoche en Palacio Nacional, en donde dejó en claro que no hubo desaires por parte de los empresarios y que no hubo nada obligatorio, “todo fue voluntario”.

“Obtuvimos compromisos de dispersión, compra de boletos por la mitad de los 3 mil millones que estanos pensando obtener. Ayer hubieron compromisos por mil 500 millones de pesos. Hubo 75 empresarios, estamos hablando como de 3 millones de boletos, casi la mitad. A finales de este mes, la Lotería Nacional los empieza a distribuir y todos van a ayudar porque esto va a servir para comprar equipos médicos”, apuntó.

Aseguró que, en la cena, todos los empresarios le expresaron su apoyo.

“Sin que tomaran la palabra, hubo una manifestación de respaldo de rifar el avión presidencial. Tomaron en cuenta la invitación, no hubo desaires, los convocamos y participaron”, aseveró.

López Obrador refirió que durante la cena les hizo una exposición de por qué se tomó la decisión de rifar premios en efectivo por el valor del avión presidencial.

“Le explicamos que con el dinero que se obtenga, se van a comprar equipos médicos para hospitales y ellos estuvieron de acuerdo”, aclaró.

López Obrador señaló que hubo un empresario que distribuirá, por medio del gobierno, los boletos de dicha rifa a comunidades indígenas.

“Ayer un empresario me manifestó que quiere que se boletos se distribuyan en comunidades indígenas, que se entreguen a los más pobres. Quiere entregar sus boletos al gobierno para que éste los entregue a integrantes de las comunidades más pobres. Voy a decir a qué comunidades se van a entregar”, apuntó.

Sobre la carta-compromiso que se le dio a los empresarios, el mandatario mexicano confirmó su autenticidad.

“Aquí las cosas se saben antes de que suceda (…) Es cierta la hoja, teníamos que tener un registro. esa hoja la llenaron quienes participaron. Firmaron y la depositaron en una ánfora”, apuntó.

Cabe señalar que en el lugar de cada empresario invitado a la cena en Palacio Nacional con motivo de la rifa del Avión Presidencial había una carta compromiso para la compra de billetes.

“Por medio de la presente manifiesto mi compromiso para participar de manera voluntaria en la compra de billetes de la Lotería Nacional con motivo del sorteo conmemorativo que la misma llevará a cabo en relación con el Avión Presidencial, en beneficio de la asistencia pública, hospitales y adquisición de equipo médico”, señala el documento.

Debajo hay cuatro opciones: 20, 50, 100 y 200 millones de pesos; correspondiente a una cantidad determinada de billetes de lotería.

En la carta compromiso se menciona un número de cuenta en el que se deberá pagar el monto señalado por cada uno de los 100 empresarios que fueron invitados a la cena en Palacio Nacional. Además, solicita una dirección a la cual entregar los billetes.

Finalmente, la circular notifica que Presidencia de la República se encargará de resguardar los datos personales plasmados, que serán usados solamente con fines informativos. De igual manera, se señala que los billetes se entregarán en un plazo de 15 días hábiles después de que se cubra el monto correspondiente.

Anuncios

Dejar respuesta