*El ex alcalde de Cancún, Carlos Canabal Ruiz, y el “súper” delegado Arturo Abreu Marín conforman una alianza perversa para atacar a la T-4

*La venganza de los tabasqueños contra Alfredo Kanter Culebro es porque lo señalan de informar a López Obrador sobre las transas que cometen en Quintana Roo

*El repudiado ex presidente municipal interino de Benito Juárez, y rapaz empresario de origen tabasqueño, Carlos Canabal Ruiz, conformó una alianza perversa con el tristemente celebre mal llamado “súper delegado” quien por cierto pronto será removido,  Arturo Abreu Marín para atacar a los que de dicen llamar los  “verdaderos fundadores del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo”.

 STAFF SOL QUINTANA ROO

Ciudad de México.- El repudiado ex presidente municipal interino de Benito Juárez, y rapaz empresario de origen tabasqueño, Carlos Canabal Ruiz, conformó una alianza perversa con el tristemente celebre mal llamado “súper delegado” quien por cierto pronto será removido,  Arturo Abreu Marín para atacar a los que de dicen llamar los  “verdaderos fundadores del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo”.

Y es que en los últimos días, ambos personajes arremetieron de manera directa  y sin fundamentos,  han realizado publicaciones en el periódico “La Verdad” de Quintana Roo contra Alfredo Kanter Culebro, personaje cercano al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El dolor que no han podido soportar los tabasqueños Canabal Ruiz y Abreu Marín es que en las últimas visitas de López Obrador a Quintana Roo, el Jefe del Ejecutivo Federal ha preferido reunirse con el quintanarroense Kanter Culebro en modestos puestos de comida del estado que asistir a lujosos restaurantes de Cancún y Playa del Carmen donde ha dejado plantados los dos voraces tabasqueños.

Así es, a Carlos Canabal Ruiz, el perverso empresario que lo mismo despoja a hombres de negocios de sus marcas registradas que soborna a legisladores del estado para alterar las reformas de ley para ampliar sus ganancias como el caso de los contenedores de basura de Cancún, está molesto porque el presidente López Obrador lo dejó plantado con un mega pachangón que había organizado en un lujoso restaurante de Cancún.

Por el contrario, hizo el berrinche  de su vida cuando en la conferencia de prensa realizada en la ciudad Militar de Cancún, los reporteros señalaron al dueño de la “Cerveza Tulum” elaborada con agua extraída de manera ilegal de pozos clandestinos, de ser beneficiado por la presidente municipal de Benito Juárez, María Elena Hermelinda Lezama Espinosa, de concesionarle el millonario negocio de la basura que se genera en el municipio.

Canabal Ruiz le atribuye a Kanter Culebro  la manipulación de varios reporteros para cuestionar a López Obrador sobre las patrañas del ex acalde interino y los negocios sucios que realiza con Lezama Espinosa.

A Arturo Abreu Marín le atribuye a Kanter Culebro que el presidente López Obrador le haya pedido su cabeza por la ineptitud que ha mostrado en el cargo como delegado en Quintana Roo de la Secretaría del Bienestar,con un salario mensual de 122 mil 512 pesos, según el portal de la Secretaría de la Función Pública Federal, hecho que resulta un insulto por no hacer nada en el estado.

Ante estos revanchismos ventajosos, tanto Canabal Ruiz como Abreu Marín han desplegado una campaña de desprestigio contra Kanter Culebro en el cuestionado periódico La Verdad de Quintana Roo.

Sin sustento alguno y por la instrucción de Arturo Abreu Marín, quien ha traicionado en repetidas ocasiones al presidente Andrés Manuel López Obrador, “alertó por la presencia de un sujeto de nombre Alfredo Kanter Culebro, quien se hace pasar como representante de la llamada Cuarta Transformación, para estafar a la gente”.

Según Abreu Marín “este personaje visita diversos lugares del estado de Quintana Roo y dice ser parte del gobierno federal, lo cual es falso, pues las autoridades no reconocen ninguna relación con él”.

Es una vergüenza que el temor por su despido como “súperdelegado” de Quintana Roo propicie la división entre los integrantes del partido. Abreu Marín sabe que Kanter Culebro es incapaz de realizar cualquier cobro de programas sociales que además en Quintana Roo no se ven por ningún lado.

Por el contrario, la ineptitud, negligencia y complicidad de Abreu Marín las delegaciones federales en el estado se han convertido en cueva de extorsión y despotismo.

La ausencia de los delegados federales en Quintana Roo es una realidad, en donde todo sigue peor que en el pasado. Esa es una realidad que no puede ocultar Abreu Marín, lo mismo que las transas de Canabal Ruiz, señalado por la Auditoría Superior de la Federación haber recibido un contrato, adjudicado en diciembre de 2017 a la empresa Meta Medios S. A. de C. V., perteneciente a Canabal Ruiz, para la elaboración de material audiovisual que nunca fue realizado.

Según la ASF, la empresa de Canabal Ruiz tenía que elaborar un material sobre las acciones de la Sedatu después de los sismos de septiembre de ese año. Sin embargo, sí recibió el pago completo de 35 millones 800 mil pesos.

SE VA ARTURO ABREU

 La incapacidad administrativa en la función pública y la fuerte sospecha de abrirle las puertas  de par en par al ejerció de la corrupción ha colocado a Arturo Abreu Marín en uno de los súperdelegados que serán removidos de sus cargos en los próximos días. De hecho, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ya tienen su escritorio la terna sugerida de cuatro personajes (tres hombres y una mujer) quintanarroenses de donde saldrá el nuevo delegado de Programas para el Desarrollo en Quintana Roo.

Las motivaciones para hacer a un lado al tabasqueño íntimo amigo del Presidente López Obrador son diversas, pero las que más le han provocado prurito entre las verdaderas cabezas de la 4 Transformación, es la caída en picada del resquebrajado morenismo en la entidad, seguido del mal uso del presupuesto y la equivoca designación de sus subcoordinadores en las zonas norte y centro de Quintana Roo.

Y por si fuera poco, al bonachón “superdelegado” tuvo la puntada de cerrar las oficinas de varias delegaciones vitales en los municipios de Playa del Carmen, Chetumal, Tulum, Cozumel e Isla Mujeres. Es cierto que a principios del año pasado se anunció la reducir de 73 a 24 las delegaciones federales en la entidad, y que en realidad no se trataba de la desaparición de las dependencias, sino de la concentración de sus funciones en las 24 sobrevivientes para hacer más eficiente el gasto.

Pero una cosa muy distinta es cerrar de plano las que son consideradas estratégicas.  Por ejemplo, en Playa del Carmen, por decisión de Arturo Abreu Marín no existe la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

En la cabecera municipal de Solidaridad a diario se cometen cientos de arbitrariedades contra los consumidores, sean pobladores o turistas, que no tienen donde reclamar sus derechos o denunciar los abusos de comerciantes o prestadores de servicios abusivos. Lo mismo pasa en Cozumel, Tulum e Isla Mujeres.

Además, la inoperancia por la supuesta falta de recursos ha llevado al personal de las delegaciones como el Instituto Nacional de Migración (INM), Relaciones Exteriores (RE), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), entre otras, a incurrir en las mismas prácticas del pasado en donde la presencia de coyotes vinculados con funcionarios, y los moches como es el caso de la SCT al transporte público federal, la apabullante presencia de anuncios espectaculares en las carreteras, el nulo mantenimiento de vialidades de competencia federal son el pan de todos los días.

Como dirías los clásicos, pobre las delegaciones de las dependencias federales no sus titulares ni el personal con posibilidades de sacar raja de las irregularidades que se cometen a diario y la extensión de contratos y convenios leoninos que autoriza nada más y nada menos que el “súperdelegado” Arturo Abreu Marín.

La idea de conformar seis áreas federales concentradoras de las delegaciones se sigue postergando bajo el pretexto de la falta de recursos. La Unidad Administración y Confianza, Jurídico y Anticorrupción, Sector Seguridad y Gobierno, Sector Comunicaciones y Energía, Sector Economía, Finanzas y Administración, Sector Bienestar Social, son las brillante idea de Abreu Marín que le gusta caminar por la libre, y a la que se suman sus coordinadores regionales.

Ellos son Rubí Canto Rosado, en la Coordinadora Regional de Benito Juárez (que también toma parte de Puerto Morelos); Rosa Isela Velazco González, en la Coordinadora Regional de Solidaridad (que agrupa a Isla Mujeres, Lázaro Cárdenas, Tulum y parte de Puerto Morelos); Manuel Aguilar García, en la Coordinadora Regional de Othón P. Blanco (que incluye Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Bacalar), y Juanita Alonso, en la Coordinadora Regional de Cozumel.

A estos funcionarios de la 4 Transformación solo se les ve en fotografías y cuando el presidente de  México Andrés Manuel López Obrador visita el estado. Eso sí, todos ellos se la pasan en la Ciudad de México en espera de un hueso mayor, es decir, obtener el cargo que ostenta Arturo Abreu Marín.

Sin embargo, a estos aviadores otrora priistas de hueso colorado poco podrán hacer pues la terna que se encuentra en el escritorio del Presidente de México está compuesta de fuertes competidores aunque igual de desprestigiados.

Entre ellos se encuentra el diputado federal Jesús Pool Moo; el coordinador de Morena en Quintana Roo Ricardo Velasco; el senador José Luis Pech Varguez; y la ex senadora Luz María Beristain Navarrete. Estos personajes que han sido un verdadero dolor de cabeza para Quintana Roo conforman la pobre terna para suplir a Arturo Abreu Marín, y peor muestran la pobreza del Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo y su 4 Transformación. ¡Hagan sus apuestas!

Por desvío de recursos de dinero público, destinado para programas sociales; por nepotismo y por operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), en algunos casos, la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, la Secretaría de la Función Pública y la Fiscalía General de la República, investigan de manera conjunta a 10 de los superdelegados designados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Fuentes de la UIF, confiaron a Grupo Sol que los funcionarios federales que fueron nombrados por López Obrador para coordinar e implementar planes, programas y acciones para el desarrollo integral y con funciones para la atención ciudadana, y que ahora se encuentran sujetos a investigación por diversas irregularidades y delitos, son:

Aldo Emmanuel Ruiz Sánchez, Juan Carlos Loera de la Rosa, José Antonio Aguilar Castillejos, Indira Vizcaíno Silva, Mauricio Hernández Núñez, Rodrigo Abdalá Dartigues, Gabino Morales Mendoza, Jaime Montes Salas, Jorge Taddei Bringas y Armando Zazueta Hernández.

Esos son los servidores públicos sobre los que ya pesan sendas investigaciones, como resultado de los elementos recabados tras las denuncias presentadas por diversos sectores en su contra, pero hay otros súperdelegados que también están en la mira de la UIF, como es el caso del super delegado en Quintana Roo, Arturo Abreu Marín, acusado de aprovechar su posición para “colocar” a parientes, amigos y allegados en puestos claves de las dependencias federales existentes en el Estado.

Nieto Castillo explicó que la SFP ha planteado el caso de 10 personas, “y nosotros estamos en colaboración con ellos por dos casos en particular, además de que se analizan eventuales casos de lavado de dinero”. Conforme a lo establecido por la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en el Artículo 17, los delegados tienen la encomienda de coordinar los programas sociales y supervisarlos, siempre bajo el mandato directo del presidente de la República, independientemente de que la UIF mantiene vigilancia directa sobre los funcionarios encargados de los programas de bienestar.

Hasta ahora, los delegados que han sido son denunciados son los de Aguascalientes, Aldo Emmanuel Ruiz Sánchez, al que se le acusa de gastar dinero ilícito, producto de los fraudes cometidos con las tarjetas de Bienestar, derrochado en fiestas y excesos. En redes sociales se exhibieron los supuestos excesos del superdelegado de Morena en Aguascalientes, por gastar más de 400 mil pesos en la fiesta de cumpleaños que ofreció el 27 de septiembre para agasajar a su novia, Ivón González, en la Hacienda La Guayana.

Juan Carlos Loera de la Rosa, delegado en Chihuahua, es investigado por presuntos manejos irregulares de los programas a su cargo y presuntos actos de nepotismo. Existen denuncias de que ha colocado en puestos clave a familiares y amigos. Chiapas, cuyo delegado es José Antonio Aguilar Castillejos, también es investigado por haber utilizado recursos públicos con fines distintos al beneficio de la ciudadanía.

Indira Vizcaíno Silva, delegada en Chiapas, es otra de los funcionarios investigados también por haber utilizado, presuntamente, recursos de los programas sociales para fines diferentes a la ayuda que se debe brindar a la colectividad. Guanajuato y Puebla, con los súperdelegados Mauricio Hernández Núñez y Rodrigo Abdalá Dartigues, son señalados también por el presunto uso irregular de programas sociales, recursos que no llegan a quienes estaban destinados y que por lo regular, se trata de ciudadanos vulnerables.

En el caso de Abdalá Dartigues, ex trabajadores de la Secretaría de Bienestar denunciaron que desvió recursos públicos para favorecer a su compañera de partido, Bertha Luján Uranga, a fin de que se convirtiera en la próxima dirigente nacional de Morena. Adrián Tolama Nieva, uno de los afectados por los despidos realizados desde el pasado mes de agosto, dijo que Rodrigo Abdala solicitó a los trabajadores que pidieran a los beneficiarios de los programas sociales, adultos mayores y personas con discapacidad, sus credenciales de elector para armar comités de apoyo a Luján Uranga, además de que se les obligó a acudir a eventos proselitistas a favor de la mujer.

Acusaron también que hubo irregularidades en la entrega de apoyos, una vez que se realizaron las revisiones a viviendas afectadas por el sismo y se comprometieron apoyos que nunca llegaron a los beneficiarios. En San Luis Potosí, es investigado Gabino Morales Mendoza, tanto por desvío de dinero público de los referidos programas como por acusaciones de violencia de género.

Jaime Montes Salas, delegado en Sinaloa, también está sujeto a investigación por el supuesto uso indebido de recursos, tras denuncias hechas ante la dependencia federal en las que lo acusan de desviar los recursos destinados a programas sociales a otros rubros. En Sonora, el delegado Jorge Taddei Bringas es acusado por el mal uso de los recursos de programas sociales y por estar inmiscuido en la elección interna de Morena.

Armando Zazueta Hernández, sustituyó a Carlos Lomelí Bolaños, en el estado de Jalisco tras de que éste tuvo que renunciar a su cargo luego de los señalamientos en su contra por conflicto de interés, en virtud de que empresas ligadas a él, habían recibido millones de pesos en contratos con el actual Gobierno Federal, por la venta de medicamentos. El nuevo delegado, Zazueta Hernández, se desempeñó como servidor público en la Delegación Cuauhtémoc y en Azcapotzalco y en el 2009, fue cesado e inhabilitado por dos años para desempeñar cualquier cargo público por “falta de aplicación a la normatividad”.

De destacarse que conforme a la ley, el desvío de dinero público en la distribución de programas sociales es uno de los delitos que ya está tipificado como grave y amerita prisión oficiosa y si, como afirman, en la Cuarta Transformación ya no habrá intocables, entonces se debe actuar sin distingos y con firmeza. Como señalamos líneas arriba, respecto al súperdelegado en Quintana Roo, Arturo Abreu Marín, aún no aparece en la lista de los que ya son investigados, pero sí hay señalamientos en su contra porque a su llegada despidió a infinidad de trabajadores que, según él, no hacían nada.

No obstante, ese número de plazas fue ocupado de inmediato por familiares, amigos e incondicionales en puestos claves que e permiten tener un mayor control sobre todos los recursos destinados a las clases desprotegidas, pero que nunca llegan a quienes verdaderamente lo necesitan. Abreu Marín no es nuevo en el oficio de la politiquería, fue cobijado durante muchos años por los gobiernos priistas, desde Mario Villanueva Madrid, Félix González Canto y Roberto Borge Angulo, logrando su cimentación política y económica con los dos últimos.

Ha sido una pieza fundamental en la inminente liberación de uno de sus primeros protectores, Mario Ernesto Villanueva Madrid, a quien hizo una furtiva visita en una clínica privada de Chetumal, con miras a su pronta libertad, por órdenes, se dice, del presidente López Obrador. De acuerdo al portal de la Secretaría de la Función Pública Federal, Abreu Marín gana al mes 122 mil 512 pesos y habita en el lujoso conjunto turístico de Puerto Cancún, donde tiene que pagar lo menos la mitad de su salario.

El súperdelegado en Quintana Roo, mantiene a raya a los encargados de oficina de las 73 delegaciones existentes en la entidad, bajo el argumento de que esas dependencias deberán reducirse solamente a 24 y pasarán a ser únicamente representaciones. La delegaciones que, según ya operan en Quintana Roo, son la Secretaría de Educación Pública, Secretaría de Salud, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Cultura, Secretaría de Energía, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Petróleos Mexicanos, Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Secretaría de Economía, Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano y Secretaría de Turismo, entre otras.

Abreu Martín, junto con Rafael Marín Mollinedo y Nicolás Mollinedo Bastar, ex chofer de Andrés Manuel López Obrador, conforman un clan que han amasado millonarias fortunas al amparo del poder que les ha dado el ser de los más cercanos al presidente de la República. Como Sol Quintana Roo lo ha dado a conocer, a lo largo de su trayectoria, como los tres personajes con estrechos lazos consanguíneos han tenido cargos públicos con los gobiernos en turno tanto a nivel nacional como estatal y municipal, así como la obtención de contratos millonarios por la asignación directa en la prestación de servicios en administraciones priístas y panistas.

Los que más arraigo tienen en Quintana Roo, son Rafael Marín Mollinedo, empresario dedicado a la compra y venta de frutas y legumbres para abastecer los principales hoteles y empresas del estado, así como en algún tiempo vender los alimentos a la cárcel municipal de Cancún. Su primo, Nicolás Mollinedo Bastar, mejor conocido como «Nico», es esposo de Lydia Portilla Mánica, hermana del ex titular de Sintra, Jorge Portilla Mánica, además de que fue un estrecho colaborador de la administración municipal de Gregorio Sánchez Martínez, cuando este fue presidente municipal de Benito Juárez.

Arturo Abreu Marín, primo de Rafael Marín Mollinedo, ha tenido contacto con el estado por intereses inmobiliarios y políticos que empresariales. Rafael Marín Mollinedo, delegado estatal en Quintana Roo de Morena es dueño de la empresa Tabana Banana S.A. de C.V., dedicada a surtir a los principales supermercados y hoteles en Cancún y la Riviera Maya, principalmente bananas y papayas.

Sin embargo, en septiembre de 2008, en el municipio de Benito Juárez le otorgó la concesión a la empresa Tabana Banana de los alimentos de la cárcel del municipio: Los accionistas de la firma son Rafael Fernando Marín Mollinedo y María Amada Mollinedo Valencia, y el comisario del Consejo de Vigilancia es nada menos que su primo Nicolás Mollinedo Bastar. En aquel entonces obtuvieron por servicio de tres años más de 50 millones de pesos, pues cada año les dejaba ganancias por 17 millones de pesos.

La adjudicación por el servicio de abastecimiento de los alimentos de los presos de Cancún, fue directa y autorizada por el entonces presidente municipal, Gregorio Sánchez Martínez, quien posteriormente fue a dar a la cárcel y ex culpado más tarde. De esa manera, Rafael Marín Mollinedo, delegado estatal en Quintana Roo del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Arturo Abreu Marín, entrante coordinador de programas sociales del gobierno federal para Quintana Roo, extienden sus tentáculos en el municipio de Solidaridad para obtener beneficios personales y de grupo.

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