*Al través de su esposa, Elisa Gamboa Butrón, presidenta del DIF municipal, Zetina Aguiluz se apodera y recaba la riqueza obtenida del botín llamado Bacalar, el cual saquea desde hace cuatro años que “ganó” la presidencia municipal

*Hoteles, villas, escuelas, terrenos y hasta negocios de venta de bebidas embriagantes, son algunas de las propiedades que están a nombre de la Primera Dama bacalarense y que celosamente guarda la pareja

*El presidente municipal tiene abandonado a los ciudadanos del “Pueblo Mágico”, pero mantiene un control estricto de los bienes inmuebles existentes y de los cuales él, familiares y “amigos” tienen primera mano para adquirir

STAFF SOL QUINTANA RO

 

Bacalar.- Nació pobre, pero con un belleza incomparable el municipio de Bacalar. Hasta el momento solamente ha tenido dos presidentes municipales y un titular de Concejo. Sin embargo, los años no son suficientes para marcar un territorio.

A Bacalar le ha costado menos de una década para convertirse en el municipio más saqueado, pobre y endeudado de la historia de Quintana Roo. Alexander Zetina Aguiluz (2016-2021) rebasó todas las expectativas existentes sobre Francisco Flota Medrano (presidente del Consejo Municipal 2011-2013) y José Alfredo Contreras Méndez, primer presidente municipal electo (2013-2016).

Alexander Zetina Aguiluz llegó a la presidencia municipal cobrando favores a os ex gobernadores Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo, respectivamente, a quienes le sirvió de bombero para apagar el fuego cuando él fungió, primero como secretario general de la Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Quintana Roo y posteriormente como asesor externo de Sara Latife Ruiz Chávez, en ese entonces secretaria de Educación y Cultura del Estado.

Desde el primero momento que tocó la primera silla municipal Bacalar se comenzó a caer en pedazos. Primero, de manera estratégica realizó un verdadero abordaje “pirata” y comenzó a adueñarse de las riquezas del municipio y a despojar de terrenos a los integrantes del Ejido Bacalar.

Al través de su esposa, Elisa Gamboa Butrón, presidenta del DIF municipal, Zetina Aguiluz se apodera y recaba la riqueza obtenida del botín llamado Bacalar y el cual saquea desde hace cuatro años que “ganó” la presidencia municipal.

Estas son algunas de las propiedades que posee la pareja Zetina-Gamboa en el “Pueblo Mágico”: Villas Balú, hotel Boutique, una escuela primaria, el six ubicado en el libramiento, un minisúper ubicado en la calle 30 esquina libramiento, una propiedad ubicada en la calle 26 esquina avenida 7, en el centro de la cabecera municipal; otro en la calle 28 entre 7 y 9, uno más en la calle 22 entre 5 y 7, y otra en la calle 22 entre 5 y 3, frente al Parque.

Hoteles, villas, escuelas, terrenos y hasta negocios de venta de bebidas embriagantes, son algunas de las propiedades que están a nombre de la Primera Dama bacalarense y que celosamente guarda la pareja. Esto, sin tomar en cuenta los terrenos que se ha adjudicado al través del Ejido Bacalar, el cual también mantiene secuestrado y negocia con los líderes para despojar a sus agremiados de ellos y posteriormente adjudicárselos y venderlos al mejor postor.

El presidente municipal tiene abandonado a los ciudadanos del “Pueblo Mágico”, pero mantiene un control estricto de los bienes inmuebles existentes y de los cuales él, familiares y “amigos” tienen primera mano para adquirir.

LA HISTORIA

El 9 de julio de 2019, Sol Quintana Roo exhibió la ambición del presidente municipal por obtener las máximas ganancias del erario público y de la Iniciativa Privada, lo que lo había llevado a entregar terrenos y/o cambios de uso del suelo al mejor postor, convirtiéndose en un verdadero depredador que acababa con el entorno ecológico y la belleza del municipio. Desde su llegada al Palacio Municipal, Zetina Aguiluz ha causado un daño irreversible a la Laguna de los Siete Colores al entregar permisos de construcción a cambio de recaudar millones de pesos en su favor, así como depredar la costera, aunque el municipio cada día sea el más pobre.

En recorrido realizado por Sol Quintana Roo por el municipio se pudo comprobar que Alexander Zetina Aguiluz mantiene una red de corrupción con los mismos funcionarios de su gabinete. Tramitar un permiso para cambio de uso del suelo no es tan complicado en Bacalar, puesto que los mismos funcionarios son quienes te indican el camino a seguir y hasta te proponen con quien hacerlo.

Es de esta manera que la familia del presidente municipal, inclusive su esposa, ha logrado tener tantas propiedades en Bacalar y al mismo tiempo mantener el saqueo legal de las arcas bacalarenses. Es decir, tienen a sus “coyotes” que te hacen toda la documentación por una módica cantidad que está aprobada por el munícipe y que gracias a ese “modus operandi” hoy se construyen decenas de inmuebles en la Costera y diversos puntos de la cabecera municipal.

Sin embargo, esas acciones están haciendo que la Laguna de los Siete Colores comience a perder su belleza en algunos puntos, esto gracias a la depredación y malas costumbres políticas y económicas del presidente municipal.

Es por esa razón que existen decenas de denuncias de organizaciones civiles, sector empresarial y académico para detener los actos de vandalismo político y aprovechamiento del poder que están hundiendo a los bacalarenses.

El presidente municipal aprovecha la situación debido a que desde que se creó el municipio, en 2011, no se cuenta con un Programa de Ordenamiento Ecológico Local (PEOL) ni un Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET), mismos que no han sido aprobados por la Secretaría de Medio Ambiente, lo que ocasiona que el Ayuntamiento pueda hacer y deshacer del territorio con el cual cuenta.

NO GOBIERNA, QUIERE IMPONER

Alexander Zetina Aguiluz se ha dedicado a recaudar el dinero necesario para tener una vida de rey. Lo mismo entrega cambios de uso de suelo que vende terrenos o simplemente, los invade con el “permiso” de su Ayuntamiento. Caso específico sucedió con el desalojo emitido por “algún” Juez de un terreno propiedad del Gobierno del Estado. Desalojó a empleados del Instituto de la Cultura y las Artes (ICA) de las oficinas administrativas ubicadas a un costado del Fuerte de Bacalar.

Se logró averiguar que el problema es la disputa de un predio localizado a un costado del Museo y que el Ayuntamiento intentó apropiarse mediante el área jurídica para lo cual usó la fuerza pública sólo mostrando un título de posesión.

En dicho caso, Zetina Aguiluz se presentó personalmente a las oficinas del ICA, aunque dicho Instituto ha demostrado escrituras públicas del Registro de la Propiedad. ¿Qué interés habrá guardado?  Como se recordará, Sol Quintana Roo en su momento dio a conocer la aparición de un par de mantas en las cuales amenazaban al primer edil y en las que se le amenazaba por haber estafado a una persona que le entregó, supuestamente, 20 millones de pesos por la venta de un terreno.

La manta fue localizada en la entrada de un predio ubicado en el kilómetro 40 de la carretera federal Chetumal-Cancún. Decía: “Pinche presidente Alex Zetina de mierda me estás jugando chueco, me pediste 20 millones de pesos para que me entregues los predios que me vendiste según como terrenos nacionales, ya lo investigue y tienen dueños, ahora no me contestas culero, necesito mi dinero de vuelta, por puto y corrupto tu cabeza va junto con la de tu familia culero, Atte les dio dinero 5Hmm”.

Aunque hasta la fecha se desconoce al autor de las mantas, la violencia en el municipio comenzó a incrementar. Ejecuciones, narcomenudeo, tráfico de estupefacientes, corrupción e impunidad marcaron la desatinada administración de Alexander Zetina Aguiluz, quien en su segunda etapa como presidente municipal mantiene la misma mística de trabajo interno: Realizar negocios en su favor, por lo que tiene abandonado el municipio y a sus ciudadanos, quienes ahora sufren de inseguridad y narcotráfico.

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